sábado, 8 de julio de 2017

NOVENA A SAN FRANCISCO SOLANO, DÍA CUARTO

DÍA CUARTO

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

ORACIÓN INICIAL

Dios eterno, inmenso y soberano, digno de ser amado y nunca ofendido; postrado ante Ti, yo me arrepiento de corazón, de haber ofendido a un dios tan bueno y tan digno del mayor amor, honra y gloria. Me pesa de haber cometido tantos pecados. Propongo, Dios mío, con el amparo de tu gracia, no volver más a pecar y quitar las ocasiones en que pueda ofenderte. Ofrezco confesar todos mis pecados y deseo que mi dolor y contrición sean como la de San Pedro y María Magdalena. Confío en tu divina clemencia, me perdones y des fortaleza y gracia, que espero de un Dios tan bueno y misericordioso. Amén.

RESPONSO AL SANTO
Si busca virtudes, mira
cuántas practicó Solano;
en todas fue peregrino
y en todas muy consumado.
Milagros hizo a millares
con enfermos y apestados,
con ciegos, cojos, tullidos,
con leprosos y con mancos;
muchos libres de la muerte
y muchos resucitados.
El mar serena sus furias
y se aquieta con su manto;
en que se embarcó con muchos
y a todos los sacó a salvo;
los peligros se retiran,
los pobres van consolados;
cuéntelo los socorridos,
díganlo los Montillanos.
Gloria al Padre, Gloria al Hijo,
Gloria al Espíritu Santo;
ruega al Señor por nosotros,
piadosísimo Solano,
para que dignos así
de tus favores seamos.

ORACIÓN

¡Oh Dios! Que trajiste al seno de tu Iglesia a muchísimas gentes de América, por medio del glorioso San Francisco Solano; aparta, por sus méritos y ruegos, tu indignación por nuestros pecados; y a las gentes, que no te conocieron, envía benigno el temor de tu Santo Nombre. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
DÍA CUARTO DE NOVENA

Paciencia de Nuestro Santo
SI HAS DE SER FUERTE Y VALIENTE,
COMO ENSEÑA LA ESCRITURA,
SERÁ MUY GRANDE LOCURA
NO ESTUDIAR EN SER PACIENTE.

CONSIDERACIÓN

¡Oh pacientísimo Jesús! Tus llagas y tormentos nos enseñan a padecer; tu dolencia y mansedumbre no nos dejan lugar para la queja. ¡Oh Dios y Señor mío! Haz que aprendamos de tu paciencia a sufrir los trabajos y males que nos cercan en la lucha continua de la vida humana; bendito seas para siempre de ángeles y hombres, pues cargas con nuestras penas porque tengamos más de aquellas que puedan tolerar. Nuestra miseria; por tanto, Señor, te suplicamos, por los méritos de tu siervo pacientísimo Solano, nos des un espíritu robusto para sufrir las tribulaciones y tu soberana gracia, para vencer siempre y llegar al descanso de la gloria. Amén.

Imagen: Archivo Blogs Hermandad
SE REZA  TRES VECES EL “PADRENUESTRO”.
PIDAMOS LA GRACIA QUE DESEAMOS CONSEGUIR.

ORACIÓN FINAL

¡Oh gloriosísimo Solano, Patrono, Protector y Padre nuestro que por Dios fuiste Apóstol y vaso de elección para derramar las cristalinas aguas de la doctrina de Jesús entre Naciones y gentes de ambos mundos, padeciendo trabajos indecibles y practicando heroicas virtudes, confirmadas con prodigios repetidos; te rogamos, Padre amantísimo, que pues estás gozando el premio de tus méritos a la vista y presencia del Altísimo, no olvides a los que vivimos desterrados en este mundo; alcanzándonos del Señor, por los méritos de su Pasión y muerte y dolores de su Madre Santísima, como por tu eficaz intercesión, que merezcamos su amistad y gracia y perdón de nuestras culpas, con perfecta contrición de todas, viviendo sin fatigas, ni peligros, y adornando nuestras almas de virtudes para lograr una dichosa muerte.
Y si es para gloria de Dios Trino y Uno y bien de nuestras almas, consigue de su Majestad lo que especialmente pedimos en esta Novena; y si no conviene dirige nuestra voluntad, para que sólo quiera lo que sea tu mayor agrado, como lo esperamos de tu protección para gloria de Dios y beneficio nuestro y para honor y grandeza de tu merecimiento. Amén.

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