domingo, 19 de noviembre de 2017

PROFESIÓN RELIGIOSA EN EL CONVENTO DE SANTA ANA

Ayer sábado fue un gran día para las Hermanas Concepcionistas Franciscanas del Convento de Santa Ana, y en especial para para una de sus hermanas, Sor Batriz, que hizo su profesión de votos solemnes.
Altar del convento de Santa ana, antes de empezar la ceremonia.
Foto: María Dolores Espejo
A las 5 de la tarde daba comienzo la Eucaristía, entrando en procesión la hermana que iba a hacer la profesión de votos junto con su madrina, Madre Superiora y Sacerdotes.  La celebración fue presidida por el Rvdo. D. Carlos Gallardo Panadero (Delegado Diocesano del Apostolado de la Oración) y concelebrada por el capellán del Convento y Párroco de Nuestra Parroquia, D. Ángel Lara Merino, y por los párrocos de Montilla D. Antonio Ramírez Climent y D. José Félix García Jurado, también contó con la presicia de Fray Joaquín Pacheco Galán, del convento Franciscano Madre de Dios de Lucena.
Durante la homilía, las palabras llenas de amor y fe de D. Carlos Gallardo hicieron que este acto Sagrado lo sintiésemos desde nuestro interior y vivirlo de una manera especial, "Consagrarse en la fe es crucificarse con Cristo"
Todos escuchamos atentamente cada palabra, y muchas las personas quequisieron compartir su alegría, a la que también se  unieron las hermanas del Monasterio de Santa Clara de nuestra localidad.
Además de los cantos de las Hermanas Concepcionistas Franciscananas durante la celebración Eucarística, se pudo escuchar la música de un grupo formado por órgano, guitarra y chelo, lo que ha hizo aún más solemne esta celebración.
La Hermana Sor Beatriz junto a su madrina Dª Amalia Molina
Foto: María Dolores Espejo
La Hermana Sor Beatriz junto con toda la Comunidad del Hermanas Concepcionistas Franciscanas.
Foto: María Dolores Espejo.
Momento de incienzar a la Santísima Virgen de la Inmaculada, durante el canto del "Salve Regina".
Foto: María Dolores Espejo
Una vez terminado el acto de la Consagración de Votos, la Hermana profesa se  dirigió hacia los sacerdotes para saludarlos, también a la Madre Superiora, a todas sus Hermanas en Cristo y a su madrina. Gran felicidad la que podíamos apreciar en su rostro. 
Es un don recibido de Dios, al que todos debemos estar siempre agradecidos. “Soy feliz porque estoy desposada con Jesucristo Redentor”, dijo la Hermana Sor Batriz.

Informa: María Dolores Espejo Sánchez